El 30 de julio de 2026 el colectivo @YOTECREOCOLEGA1 publicó dos testimonios de presunto acoso sexual contra el periodista y productor Rafael Poveda, conocido por el programa Testigo Directo y el podcast Más Allá del Silencio. Lo que siguió en 72 horas fue una disputa pública con elementos verificables, elementos en disputa y una contraofensiva mediática activa. HuellaPublica presenta el mapa completo.
Quiénes son las periodistas detrás de la denuncia
Yo Te Creo Colega no nació el 30 de julio. Es una iniciativa estructurada, fundada por cinco periodistas —Paula Bolívar, Laura Palomino, Mónica Rodríguez, Juanita Gómez y Catalina Botero— que surgió directamente del caso Caracol en marzo de 2026, cuando la desvinculación de Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego abrió la primera grieta pública en el silencio del gremio.
Entre marzo y mayo de 2026 el colectivo recibió más de 260 correos de periodistas, practicantes y trabajadoras de medios de todo el país. Trabajaron con asesor legal, usaron herramientas de inteligencia artificial para identificar patrones de conducta, y obtuvieron autorización explícita de cada fuente antes de publicar cualquier testimonio. El 80% de los casos documentados proviene de televisión.
El informe fue presentado formalmente el 1 de mayo de 2026 en Bogotá, con marco legal en la Sentencia T-140 de 2021 y la Ley 2365 de 2024. El caso Poveda es uno de los que el colectivo documentó — no el origen del movimiento.
Paula Bolívar y Laura Palomino son co-directoras de Brava News. Bolívar ganó dos Premios Simón Bolívar consecutivos —2024 y 2025— y fue retirada de W Radio a pesar de ellos. Laura Palomino, periodista judicial con más de diez años de trayectoria, tiene el Premio Alfonso López Michelsen 2019. Mónica Rodríguez trabajó en CM&, Caracol y Noticias Uno. Juanita Gómez es periodista de Semana. Catalina Botero, presentadora de RTVC, es ella misma una sobreviviente: presentó pruebas de acoso ante la Fiscalía y su caso no avanzó.
Las denuncias
El colectivo publicó dos testimonios. El primero corresponde a una periodista que prefirió mantener el anonimato. Describe un patrón de tocamientos sistemáticos en la oficina de Poveda, invitaciones a viajes sin propósito periodístico, una visita a su apartamento en el Club El Nogal bajo pretexto de un proyecto audiovisual, y una propuesta explícita de tener relaciones sexuales. Trabajó en RPTV sin contrato formal. Visitó a una psicóloga durante ese período; el expediente existe.
El segundo testimonio es de Sofía Vela Mejía, directora de la Fundación Las Guaguas, organización de apoyo a víctimas de violencia sexual. Vela narra haber tomado un curso de presentación en la productora de Poveda y describe lo que ocurrió a partir del cierre de ese curso. Da su nombre completo y pone la cara.
La respuesta de Poveda: la llamada y el primer video
Poveda publicó un video de aproximadamente 35 minutos en el que reproduce la llamada telefónica que sostuvo con Mónica Rodríguez, Laura Palomino y Juanita Gómez, y ofrece su versión. Su argumento central es de procedimiento: no le dieron la oportunidad de conocer los hechos antes de publicar. En ningún momento de los 35 minutos niega específicamente los hechos que le atribuyen las dos denunciantes.
Poveda revela también que antes de responder al colectivo llamó a Paula Bolívar, a quien describe como "practicante de mi empresa, con una relación muy, muy cercana." La presenta como alguien que conoce su talante. No menciona ningún vínculo personal adicional.
El segundo pronunciamiento: Fiscalía y amenaza legal a los medios
Horas después, Poveda publicó un segundo video con un tono diferente. Dice respetar el derecho de las mujeres a denunciar y anuncia que comparecerá ante la Fiscalía General de la Nación con asistencia jurídica. Anuncia que no controvertirá los testimonios públicamente.
Pero el segundo pronunciamiento introduce un elemento nuevo: un ataque directo a Brava News —el medio de Paula Bolívar y Laura Palomino— y una advertencia legal:
"Lo que ha sucedido en las últimas horas ha abierto un debate no solo sobre el papel de Brava News, sino de todos los medios de comunicación. Publicar el testimonio de una sola de las partes sin haber buscado activamente la versión del señalado convierte al medio en ejecutor de juicios paralelos. Omitir deliberadamente la versión del señalado expone al medio y a los o las periodistas a demandas civiles y penales por difamación, calumnia e injuria."
La estrategia es clara: en el primer video, Poveda convirtió la llamada en el problema. En el segundo, convierte a Brava News en el problema. El fondo —qué ocurrió entre él y las dos denunciantes— sigue sin ser abordado directamente.
Lo que dicen los documentos
El colectivo @YOTECREOCOLEGA1 documentó que contactó a Poveda el lunes 27 de julio a las 6:14 de la mañana. Ese mismo lunes a las 2:02 de la tarde le envió un cuestionario de 22 preguntas al número de WhatsApp desde el cual él se había comunicado. El documento advertía que la publicación sería el miércoles. Poveda tuvo tres días para responder. No respondió.
En su video posterior afirmó haber esperado el cuestionario en su correo electrónico. El registro de WhatsApp, publicado por el colectivo, muestra que el cuestionario llegó al mismo número desde el que él se había comunicado. Cambio Colombia documentó la contradicción.
El caso que no depende de ninguno de los dos lados
Antes de que estallara la denuncia pública del 30 de julio, había un caso judicial activo contra la productora de Poveda.
La periodista Karen Bohórquez tiene medida de protección activa por riesgo de feminicidio y cinco fallos judiciales a su favor. En junio de 2026 el podcast del periodista Daniel Muñoz, producido por RPTV, entrevistó al exagresor de Bohórquez sin consultarla y sin revisar sus fallos. La Comisaría de Familia CAF emitió la medida de protección No. 1526-2026: el material debía retirarse en 24 horas por "perjuicios continuos que constituyen violencia basada en género."
RPTV no retiró el contenido en el plazo ordenado. Muñoz respondió a Bohórquez que todo debía canalizarse "exclusivamente a través de nuestro abogado." En un mensaje previo había escrito: "Hablaré con Rafael al respecto."
Cuando Poveda respondió al colectivo, su argumento fue que "los micrófonos están abiertos." Es la misma frase que su productora le ofreció a Bohórquez —después de haberle dado el micrófono a su agresor.
Este caso no requiere tomar partido sobre los testimonios de acoso. Es un fallo judicial, una orden de retiro, y un desacato documentado.
Por qué los testimonios flotan sin ancla institucional
Los testimonios de las dos denunciantes son creíbles en su consistencia interna — coinciden en el patrón, en la descripción del apartamento, en el contexto laboral informal de RPTV. Pero sin un proceso institucional activo que tramite pruebas y tome testimonios bajo garantías jurídicas, la carga de la prueba recae sobre las víctimas en la corte de opinión pública: el peor escenario posible.
La denunciante anónima lo explica con precisión: trabajó sin contrato formal, no había HR a quien reportar, no había proceso que activar. En Caracol, con toda su falla documentada, existía al menos un Ministerio de Trabajo que archivó 15 quejas. En RPTV no existe ni eso. El anonimato no es debilidad del testimonio — es la consecuencia directa de operar en un ecosistema sin ningún mecanismo de protección.
La contraofensiva mediática
Mientras el caso avanza, ha comenzado a operar una estrategia de desacreditación dirigida no a los hechos denunciados sino a las periodistas que publicaron los testimonios.
La periodista de entretenimiento La Negra Candela, del programa El Lavadero en RCN, publicó un video en el que la abogada barranquillera Wendy Heredia —defensora de Epa Colombia y posible representante legal de Poveda— le envía un mensaje exigiéndole revelar que Paula Bolívar fue su novia y que tenían planes de matrimonio, o ella misma lo haría público. La estrategia es directa: si Bolívar era su ex-prometida, su participación en el colectivo se puede presentar como represalia personal en lugar de periodismo de investigación.
El problema con ese argumento es que el movimiento Yo Te Creo Colega tiene 260 testimonios, un informe formal, un asesor legal, y comenzó cuatro meses antes del caso Poveda. Reducir una investigación de esa escala a un pleito sentimental requiere ignorar todo lo que la antecede.
En su monólogo público Poveda presentó a Paula como "practicante de mi empresa" con una "relación muy, muy cercana" — sin mencionar ningún vínculo personal adicional. Si la relación descrita por Wendy Heredia es exacta, la primera llamada que hizo Poveda al conocer las denuncias no fue a una excolaboradora, sino a su ex-prometida.
HuellaPublica no ha podido verificar de forma independiente la relación sentimental entre Bolívar y Poveda. Los datos provienen del video de La Negra Candela y del mensaje de Wendy Heredia que ella muestra en cámara.
Lo que sigue sin resolverse
- Poveda ha anunciado que comparecerá ante la Fiscalía. No ha respondido a los hechos concretos descritos por las dos denunciantes.
- No ha sido posible confirmar si RPTV cumplió la orden de retiro de la Comisaría de Familia en el caso Bohórquez.
- El colectivo afirmó que existe denuncia radicada en Fiscalía; La Negra Candela dijo no tener constancia. El estado actual no ha sido verificado.
- Paula Bolívar no se ha pronunciado sobre su vínculo personal con Poveda.
Este artículo se actualizará conforme avance el caso.