El recurso más grande de Colombia que nadie ha podido usar
La Guajira es el segundo lugar del planeta con viento más constante y de mayor velocidad. Lo dijo el presidente Petro en el Consejo de Ministros del 28 de abril de 2026, y los datos de la Unidad de Planeación Minero Energética de Colombia, UPME, lo respaldan: el departamento tiene potencial para generar aproximadamente 15 gigavatios de energía eólica — suficiente para abastecer hasta 37.5 millones de hogares al año. Es más de la mitad de la población colombiana.
Ese recurso lleva décadas sin aprovecharse a escala. Jepirachi, el primer parque eólico del país, fue construido en La Guajira en 2003 por EPM con 19.5 megavatios de capacidad. Veinte años después fue desconectado al cumplir su vida útil. Aún no ha podido ser desmantelado por desacuerdos persistentes con la comunidad Wayuu. Es, en síntesis, la historia completa de la relación entre los proyectos energéticos y el pueblo indígena que habita ese territorio.
Lo que el modelo de consulta previa no resolvió
En el consejo, Petro identificó con precisión el nudo del problema: el modelo de consulta previa no cambió durante su gobierno. Sigue siendo, en sus palabras, una transacción en la que el dueño del proyecto entrega dinero a algunas dirigencias indígenas. Ese dinero se gasta. No genera un flujo permanente. No convierte a las comunidades en propietarias de nada.
❝ El concepto de consulta sigue siendo el mismo en este gobierno. Básicamente es una transacción en donde el dueño del proyecto entrega un dinero a algunas dirigencias indígenas o afro. Lo que propuso el gobierno es: cambiemos eso. Si las comunidades Wayuu son copropietarias del proyecto en un porcentaje, toda la riqueza de la energía solar se convierte en un flujo de entrada a las comunidades permanente. ❞ — Presidente Gustavo Petro.
La propuesta del gobierno — copropietad en lugar de compensación — es estructuralmente distinta a lo que el mercado ha ofrecido históricamente. Pero al 28 de abril de 2026, esa propuesta no se había concretado en ningún acuerdo. La desconfianza acumulada por décadas de proyectos extractivos en el territorio es el obstáculo que la idea correcta no logró superar en cuatro años.
El presidente lo explicó en el consejo con precisión histórica: el Cerrejón evaporó 17 ríos y quebradas en La Guajira. Solo queda el arroyo Bruno. De esa destrucción hídrica nació la crisis de desnutrición infantil que marcó al departamento durante años. A eso se sumó la privatización de las salinas de Manaure, que tenían plantas de agua potable — al privatizarse, las plantas desaparecieron y los niños comenzaron a morir por miles. Las comunidades Wayuu no desconfían de la energía solar. Desconfían del Estado y de las empresas que llegan con proyectos a su territorio.
Las empresas que ya se fueron
Mientras el gobierno diseñaba su modelo de copropietad, las empresas que habían apostado por La Guajira comenzaron a retirarse. Los hechos son verificables:
Celsia detuvo los proyectos Camelias y Acacia, con una capacidad combinada de 330 megavatios. EDP Renewables hizo lo mismo con Alpha y Beta, otros 500 megavatios. EPM suspendió su proyecto eólico E200, el más ambicioso que tenía en el departamento, tras acumular pérdidas desde 2023 y enfrentar 235 procesos de consulta previa con comunidades indígenas sin lograr los acuerdos necesarios.
La línea de transmisión Colectora — la infraestructura que conectaría los parques eólicos del norte con el sistema interconectado nacional — debía estar operativa desde noviembre de 2022. Las obras solo comenzaron a finales de 2024. El nuevo cronograma estima su puesta en marcha para agosto de 2026 — el mismo mes en que termina el gobierno.
El parque Guajira 1, construido por Isagén y operado por EPM, lleva produciendo electricidad desde 2022 pero aún no está conectado al sistema interconectado nacional. Cuatro años generando energía que no llega a ninguna parte.
Colombia Solar: el programa que llegó tarde
El programa Colombia Solar fue la apuesta del gobierno para llevar paneles solares a hogares rurales y reducir la dependencia del gas domiciliario. El Ministerio de Minas reportó en el consejo que las vigencias futuras del programa están comprometidas y que las tarifas eléctricas en la región Caribe bajaron un 17.4% entre junio de 2024 y junio de 2025.
Pero el presidente fue directo sobre el ritmo:
❝ Veo muy lento el tema de Colombia Solar para el fin del gobierno. ❞ — Presidente Gustavo Petro.
Ecopetrol, la empresa pública más grande del país, no llegó al gigavatio de energía limpia producida. El objetivo era dos. La matriz energética eléctrica de Colombia tiene hoy un 17% de participación solar y eólica — sobre una base que incluye 56% hídrica. El avance existe, pero está lejos de la escala que el departamento más ventoso y soleado del país haría posible si los acuerdos territoriales estuvieran resueltos.
El encuentro del 7 de mayo y lo que queda por hacer
En el Consejo de Ministros del 28 de abril, el ministro de Minas informó que el segundo encuentro tripartito — comunidades Wayuu, empresas del sector energético e institucionalidad del Estado — estaba programado para el 7 de mayo de 2026. El presidente pidió que lo pusieran en su agenda para hablar directamente con las comunidades.
Es el segundo encuentro de ese tipo. El primero ya se realizó. No hay registro público de acuerdos concretos derivados de él.
Quedan tres meses de gobierno. La Guajira sigue siendo el territorio con mayor potencial energético renovable de Colombia y el departamento con mayor pobreza monetaria del país — 65.7% de su población según el DANE. Esas dos realidades coexisten en el mismo suelo desde hace décadas. El gobierno que llegó con la promesa de cambiar el modelo de consulta previa sale sin haberlo logrado — y con las empresas ya retiradas del territorio.