Petro reconoció ante su gabinete que continuar el subsidio a la gasolina fue el peor error económico de su gobierno — y los datos confirman que el hueco lo abrió Duque
Economía y Presupuesto

Petro reconoció ante su gabinete que continuar el subsidio a la gasolina fue el peor error económico de su gobierno — y los datos confirman que el hueco lo abrió Duque

El presidente Gustavo Petro admitió públicamente que pagar con recursos del presupuesto el subsidio a los combustibles fue el mayor error de política económica de su gobierno. El monto girado en tres años superó los 70 billones de pesos — más que el déficit fiscal primario actual de 63 billones. Los registros de Ecopetrol y el Marco Fiscal de Mediano Plazo confirman el origen de la deuda y quién tomó cada decisión.

La declaración que ningún medio destacó

El martes 28 de abril de 2026, en el Consejo de Ministros transmitido en vivo por el Sistema de Medios Públicos RTVC, el presidente Gustavo Petro interrumpió la presentación de logros de gobierno para decir algo que los presidentes colombianos raramente dicen en público.

❝ Lamentablemente yo creo que es el peor error de política económica de este gobierno. Continuar la tradición que traía Duque en su último año de pagar con el presupuesto el subsidio a la gasolina. ❞ — Presidente Gustavo Petro.

La declaración no fue el titular de ningún noticiero. Los medios que cubrieron el consejo se concentraron en el anuncio de que la gasolina subirá. Lo que el presidente dijo antes de ese anuncio — la explicación de por qué, quién lo originó, y qué costó — quedó enterrado en tres horas de transmisión.

Cómo se construyó el hueco: el FEPEC y la decisión de Duque

El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, FEPEC, existe desde 2007. Su función original era simple: cuando el precio internacional del crudo subía por encima del precio regulado internamente, el gobierno cubría la diferencia a Ecopetrol. Cuando bajaba, Ecopetrol devolvía el excedente. En condiciones normales, el fondo se equilibraba solo.

El problema comenzó en 2020. Durante la pandemia, el gobierno de Iván Duque tomó la decisión de congelar el precio de los combustibles mientras el petróleo internacional se disparaba. La diferencia entre lo que pagaban los colombianos en la bomba y lo que costaba producirlo en el mercado global se convirtió en una deuda creciente del Estado con Ecopetrol. Al cierre del gobierno Duque en agosto de 2022, esa deuda acumulada era de 36.7 billones de pesos, de los cuales Duque pagó 16 billones antes de entregar el poder. El saldo real que recibió el gobierno Petro fue de 20 billones de pesos.

Lo que pasó después es lo que Petro reconoció en el consejo.

La decisión que los ministros de Hacienda no se atrevieron a revertir

El gobierno Petro llegó al poder en agosto de 2022 con una posición clara: el subsidio a los combustibles fósiles era regresivo, inconstitucional e incompatible con la transición energética. Los que más gasolina consumen son los que más ingresos tienen. Subsidiar la gasolina es, en la práctica, transferir dinero público a los sectores más ricos.

Sin embargo, revertir el subsidio de golpe habría generado un choque de precios inmediato sobre la inflación, que en 2022 ya superaba el 12%. Los tres ministros de Hacienda que pasaron por el cargo durante el gobierno — José Manuel Restrepo, José Antonio Ocampo y Ricardo Bonilla — optaron por una estrategia de ajuste gradual: subir el precio de la gasolina mes a mes hasta cerrarlo con el precio internacional, mientras se pagaba simultáneamente la deuda heredada con Ecopetrol.

❝ Los ministros de Hacienda les dio miedo, temor no seguirlo haciendo. ❞ — Presidente Gustavo Petro.

La estrategia funcionó en gasolina. En octubre de 2022 el galón estaba en 9.113 pesos. En enero de 2024 llegó a 15.164 pesos, cerrando la brecha. Pero con el diésel la historia fue diferente: el gobierno decidió mantener el subsidio al ACPM, combustible que usan principalmente los camiones de carga y el transporte de alimentos. Esa decisión, técnicamente justificable por su impacto en la inflación de alimentos, generó un déficit adicional de aproximadamente 31 billones de pesos durante el gobierno Petro — 19 billones en 2023, 8 billones en 2024 y 4 billones en 2025.

En total, entre 2022 y 2025, la Nación giró 72.8 billones de pesos al FEPEC para pagar la deuda acumulada con Ecopetrol. De ese total, la deuda originada en el gobierno Duque representó la porción inicial — pero la decisión de mantener el subsidio al diésel durante tres años fue propia del gobierno Petro.

Lo que cuestan 72.8 billones

El déficit fiscal primario de Colombia en 2025 fue de 63 billones de pesos. Es la cifra que la oposición, los medios tradicionales y los analistas del establecimiento usan para señalar el "desastre fiscal" del gobierno Petro. Lo que ninguno de esos análisis pone en perspectiva es lo que Petro sí dijo en el consejo: el pago total al FEPEC en tres años superó ese déficit.

Dicho de otra forma: si el gobierno hubiera recibido un FEPEC sano — sin la deuda congelada durante la pandemia de Duque — y hubiera aplicado desde el primer día el precio internacional sin subsidio, el déficit fiscal del período sería estructuralmente distinto. No desaparecería: el gasto social, la reforma laboral y la deuda pública tienen sus propios componentes. Pero la narrativa del "derroche" que usan quienes gobernaron cuando se creó el hueco sería insostenible.

❝ Eso costó 70 billones de pesos. Es decir, déficit primario es hoy 63 billones. El pago hecho en 3 años con el presupuesto público es de 70. Eso es lo que llaman derroche. Yo sí creo que eso es un derroche, pero no lo hicimos nosotros — lo inició Duque. ❞ — Presidente Gustavo Petro.

La decisión final: precio internacional, sin subsidio

En el mismo consejo, Petro anunció la posición definitiva del gobierno para el cierre de su mandato: el precio de la gasolina seguirá el precio internacional. Si sube, sube. Si baja, baja. Sin fondo de estabilización que absorba la diferencia con recursos del presupuesto.

La razón no es solo fiscal. Es estructural: subsidiar combustibles fósiles es, en palabras del presidente, destruir la transición energética. Lo que debe subsidiarse es la energía limpia, no el petróleo.

❝ No se debe subsidiar la gasolina. Si sube el precio internacional, sube el precio de la gasolina. Si baja el precio de la gasolina, pues baja. Porque al subsidiar combustibles fósiles, estamos destruyendo la transición energética. ❞ — Presidente Gustavo Petro.

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó en el mismo consejo que en los días siguientes se anunciará el nuevo ajuste al precio de la gasolina y el diésel conforme a esa instrucción. En el segundo semestre de 2025, el FEPEC logró revertir su saldo por primera vez en más de cinco años, pasando de pagos netos a saldos a favor. El gobierno que reciba el poder en agosto de 2026 recibirá un fondo saneado — exactamente lo opuesto a lo que encontró el gobierno Petro en 2022.

Duque congeló los precios durante la pandemia para proteger a los sectores más ricos de un choque inflacionario. Petro pagó la cuenta, cometió su propio error al mantener parte del subsidio más tiempo del necesario, lo reconoció en público, y corrigió el rumbo. La diferencia entre los dos no es solo política — es de responsabilidad con las cuentas del Estado.

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