Quintero denuncia "negligencia" en la Aeronáutica Civil — pero el aeropuerto de su propio municipio lleva décadas colapsado sin que nadie lo resuelva
Gobierno y Gestión

Quintero denuncia "negligencia" en la Aeronáutica Civil — pero el aeropuerto de su propio municipio lleva décadas colapsado sin que nadie lo resuelva

El senador uribista Esteban Quintero usó la plenaria del 29 de abril para atacar al gobierno Petro por los fallos técnicos en el José María Córdoba. Los documentos muestran que la crisis del segundo aeropuerto más importante del país es más vieja que cualquier gobierno reciente — y que Quintero la conoce mejor que nadie.

El senador que denuncia desde casa

El miércoles 29 de abril de 2026, en el espacio de constancias previo al orden del día formal de la plenaria del Senado, el senador Esteban Quintero Cardona tomó el micrófono para denunciar una crisis en la Aeronáutica Civil. Lo hizo con fechas, horas y porcentajes de ejecución presupuestal. Lo hizo con el tono de quien exige rendición de cuentas. Y lo hizo desde una posición que vale la pena conocer antes de leer cualquier cifra que mencionó.

Quintero es senador del Centro Democrático, el partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez, principal fuerza de oposición al gobierno de Gustavo Petro. En año electoral, con su partido respaldando la candidatura presidencial de Paloma Valencia, sus intervenciones en el recinto no ocurren en el vacío político. Cada constancia, cada debate de control político, cada cifra que pone sobre la mesa tiene un destino: debilitar la imagen del gobierno nacional antes de las elecciones.

Quintero nació en Rionegro, Antioquia. Es el municipio donde está ubicado el aeropuerto José María Córdoba, el mismo que protagonizó su denuncia. Es su territorio electoral, el lugar donde construyó la trayectoria que lo llevó al Senado con cerca de 70.000 votos. Trabajó como asesor legislativo del expresidente Uribe entre 2016 y 2017. Su padre, el exsenador Rubén Darío Quintero, fue condenado por parapolítica. Esteban Quintero conoce ese aeropuerto, conoce su historia y conoce sus problemas desde mucho antes de que Gustavo Petro llegara a la Casa de Nariño.

Con ese marco claro, lo que dijo en la plenaria merece ser leído con rigor — ni descartado por su origen político, ni amplificado sin el contexto que lo silencia deliberadamente.

Los fallos que sí ocurrieron

La denuncia de Quintero en el recinto describió una secuencia de eventos técnicos en el aeropuerto José María Córdoba entre el viernes 24 y el domingo 26 de abril de 2026:

  • Viernes 24 de abril, 12:15 de la noche: caída del radar por 45 minutos.
  • Sábado 25 de abril, madrugada: falla total de comunicación durante una hora.
  • Sábado 25 de abril, mediodía: nueva caída de comunicaciones por dos horas.
  • Domingo 26 de abril: fallo de radares, sistema ADS y frecuencias durante una hora y cuarenta minutos.

Los fallos no son invención del senador opositor. La Aeronáutica Civil los confirmó públicamente. Según los comunicados oficiales que la entidad publicó el sábado 25 en sus canales, el problema se originó durante la actualización de los equipos de enlaces de microondas — sistemas de comunicación inalámbrica que garantizan el control del tráfico aéreo en la región. La entidad informó que el personal técnico intervino y restableció el servicio. Los números de afectación que el propio aeropuerto reportó ese mediodía: 6 vuelos cancelados y 5 demorados en salidas, 6 cancelados y 6 demorados en llegadas.

La Aeronáutica Civil enmarcó los hechos como una contingencia técnica resuelta. Quintero los enmarcó como síntoma de negligencia gubernamental. Ninguna de las dos versiones cuenta la historia completa.

El presupuesto que no llega a la pista

Sobre ejecución presupuestal, Quintero presentó en el recinto cifras respaldadas en documentos técnicos de la Regional Noroccidente de la Aeronáutica Civil con fecha del 30 de marzo de 2026, y en alertas de las asociaciones ACDECTA y Sintratc. Según expuso, la Aeronáutica Civil contó con un presupuesto de inversión de tres billones de pesos para 2025 y ejecutó el 65% de ese monto. En lo corrido de 2026, con 2.5 billones asignados, la ejecución no alcanzaba el 0.9% al momento de la denuncia.

Estos no son datos fabricados desde la oposición. Son registros de la propia entidad que muestran recursos públicos asignados que no llegan a la infraestructura que debería sostenerlos. Un aeropuerto cuyos sistemas fallan cuatro veces en un fin de semana, administrado por una entidad que apenas ha ejecutado menos del uno por ciento de su presupuesto de inversión en los primeros meses del año, produce una pregunta legítima sobre gestión institucional. Esa pregunta vale independientemente de quién la haga.

Lo que Quintero omite — y aquí está la trampa de su constancia — es que la baja ejecución presupuestal en la Aeronáutica Civil no nació con el gobierno Petro. Es un patrón que atraviesa administraciones. Durante los gobiernos de Álvaro Uribe y de Iván Duque, bajo cuya sombra política Quintero construyó su carrera, la segunda pista del José María Córdoba tampoco se construyó. Los recursos tampoco se ejecutaron con la eficiencia que hoy él exige.

El director: un contador al frente de los cielos

El director encargado de la Aeronáutica Civil al momento de los fallos es Luis Alfonso Martínez Chimenty, designado mediante Decreto 1265 del 21 de noviembre de 2025 por el Ministerio de Transporte del gobierno Petro. Es contador público con especialización en Alta Dirección del Estado. Toda su experiencia profesional ha transcurrido en el sector público — en el Ministerio del Interior, la Contraloría General de la República, la Secretaría Distrital de Gobierno y la Universidad Industrial de Santander. No tiene experiencia operativa en el sector aeronáutico.

En la plenaria del 29 de abril, Quintero relató que al confrontar a la dirección de la entidad sobre los fallos técnicos, el director respondió que llevaba tres meses en el cargo y que hasta ahora estaba aprendiendo mucho de aeropuertos. La declaración es atribuible a Martínez Chimenty, quien asumió el encargo en noviembre de 2025.

El contexto de su llegada importa. Martínez Chimenty reemplazó al general en retiro José Henry Pinto, quien duró apenas seis meses en el cargo y renunció en medio de la polémica por los retrasos en la modernización del aeropuerto de Tolú — cuyo nombramiento además estuvo enredado desde el inicio por haber sido socio de una empresa de vuelos comerciales cuestionada. Dos directores en menos de un año. Una entidad que no termina de tener conducción estable. Ese es el cuadro real que precede a los fallos del fin de semana de abril.

Que el gobierno Petro haya puesto a un contador a dirigir la autoridad aeronáutica del país es una decisión que genera preguntas legítimas sobre el criterio de los nombramientos en entidades técnicas. Que Quintero use ese nombramiento para construir el relato de "negligencia" sin mencionar que su propio partido gobernó el país por ocho años sin resolver los problemas estructurales de ese mismo aeropuerto, es el ejercicio de cinismo político que Huella Pública registra.

El aeropuerto que ningún gobierno resolvió

Aquí está el dato que Quintero no dijo en su constancia porque destruye su argumento central.

El aeropuerto José María Córdoba fue diseñado para atender aproximadamente tres millones de pasajeros al año. En 2026 se proyectan alrededor de 15 millones. Un aeropuerto operando a cinco veces su capacidad proyectada no es producto de cuatro años de gestión. Es el resultado acumulado de decisiones diferidas durante décadas — incluyendo las dos administraciones de Álvaro Uribe, la de Iván Duque, y ahora la de Gustavo Petro.

La segunda pista del José María Córdoba lleva más de diez años en el papel. La Aeronáutica Civil declaró utilidad pública sobre los predios necesarios en 2015 — durante el gobierno Santos — pero el plazo para adquirirlos venció sin que la obra comenzara. Hoy los predios están desafectados, el proyecto está en un limbo jurídico entre la ANI, el Ministerio de Transporte y la propia Aeronáutica, y hay más de cien mil millones de pesos del concesionario disponibles para obras de emergencia que no pueden arrancar porque la Aeronáutica Civil no ha dado la autorización. Consultada por esta situación, la entidad indicó que no tiene previsto pronunciarse públicamente sobre el asunto.

Quintero lo sabe. Creció políticamente en ese municipio. Vio durante años cómo ese aeropuerto crecía sin infraestructura que lo sostuviera. No lo denunció cuando Uribe gobernaba. No lo denunció cuando Duque gobernaba. Lo denuncia ahora, en abril de 2026, a semanas de que arranque la campaña electoral en serio, con Paloma Valencia como candidata de su partido.

Lo que los documentos establecen sin importar quién los lea

Los fallos técnicos del fin de semana del 24 al 26 de abril ocurrieron y fueron confirmados por la Aeronáutica Civil. El presupuesto de inversión de la entidad está mayoritariamente sin ejecutar. El director encargado es un funcionario financiero sin experiencia aeronáutica, nombrado por el gobierno Petro en reemplazo de un director que duró seis meses y llegó con sus propios problemas. El aeropuerto José María Córdoba opera a cinco veces su capacidad proyectada. La segunda pista lleva más de una década sin construirse bajo gobiernos de distinto color.

Quintero convirtió todo esto en "negligencia del gobierno nacional." Los documentos lo convierten en algo más incómodo para él: una crisis institucional acumulada que su partido contribuyó a construir y que hoy usa como munición electoral. La Aeronáutica Civil tiene problemas reales que merecen atención real. Esa atención no puede empezar con una denuncia que esconde la mitad de la historia.

33 lecturas

Comparte este análisis

X / Twitter WhatsApp
← Más en Gobierno y Gestión Inicio Actores políticos